Lo fundamental cuando nos ponemos una pamela o un tocado, es sentirnos cómodas y seguras, por lo que su forma y tamaño tienen que ver con la persona que lo luce, además, siempre debemos pensar en el conjunto que llevamos para no ir demasiado recargadas.
Si nos decidimos por una pamela, tenemos que saber que hay que descartarla a partir de las 6 de la tarde y cuidado con el tamaño, tenemos que pensar que no estorben ni en la visión, ni en la conversación.
Si nos decidimos por una pamela, tenemos que saber que hay que descartarla a partir de las 6 de la tarde y cuidado con el tamaño, tenemos que pensar que no estorben ni en la visión, ni en la conversación.
Si es un tocado lo que nos gusta, podemos llevarlo a cualquier hora, dejando los más grandes para la mañana y al mediodía y los pequeños para la noche. ¿En qué lado lo colocamos? Donde mejor te siente, pero por comodidad es mejor llevarlo a la derecha, ya que la pareja la llevamos casi siempre a la izquierda y con más razón si es una pamela, ya que no veriamos la cara de nuestro acompañante y cuidadín con los besos si las pamelas son muy grandes, puede haber un desastre. Si el diseño del tocado es para ponerlo en la parte central de la cabeza, a nosotras nos gusta justo a 1 ó 2 dedos del nacimiento del pelo, para que caiga un poco sobre la frente y si es en un lado, a 2 ó 3 dedos encima de la oreja, siempre observando su tamaño. Tenemos un truquito cuando nos ponemos un tocado: nos ponemos laca fuerte en el sitio donde vamos a colocarlo, todavía húmedo de la laca, nos ponemos una traba y el tocado, al secarse no hay quién lo mueva.
Esperamos que estos consejitos hagan que ese día estén guapisimas, aunque deberíamos retomar la costumbre de lucir un tocado pequeño en una cena informal o simplemente para salir a tomar una copa. Un fuerte abrazo.
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